Misión


Somos una iglesia que existe por la gracia y beneplácito divinos, diseñada y designada desde la eternidad para cumplir los siguientes propósitos:


a) Proclamar, en sus tres modalidades, el evangelio de Jesucristo: encarnación comunitaria de la Palabra, proclamación verbal y servicio como expresión del amor de Dios.


b) Entrenar adecuada y convenientemente a los santos para que cumplan las funciones por las que Dios estableció en este lado de la eternidad.


c) Promover el compañerismo entre los santos y crear verdadera comunidad ecleciástica en donde el individuo sea una individualidad reconocida por la comunidad, y en donde el creyente sea parte integral e indisoluble de la comunidad ecleciástica.


d) Promover el cuidado (epiméleia) mutuo entre los miembros de la comunidad eclesial.


e) Promover las virtudes cristianas no solo entre los miembros de la comunidad evangélica, sino entre los miembros de la comunidad circundante.


f) Servir a los hombres independientemente de su condición religiosa, cultural, social, política, económica y geográfica.


g) Ejercer su función profética en la comunidad social y política.


Así, entonces, debemos promover entre los miembros de esta iglesia costumbres sanas, buenos modales, respeto por el otro, devoción a Dios y a su Palabra, el Altar Familiar como pilar de la espiritualidad de los hogares, cohesión y respeto intrafamiliar, cooperación y el desarrollo de los ejercicios espirituales. Promovemos, además, el fortalecimiento de las relaciones interpersonales entre los miembros de la iglesia, la amistad y la mutua cooperación.